Si necesitas una excusa para dejar el gimnasio, aquí la tienes.

 Durante estos días, Jason Dyck y otros investigadores de la Universidad de Alberta han descubierto que uno de los componentes naturales de la uva, el resveratrol, mejora las funciones cardíacas, musculares y óseas.

Al parecer estos beneficios son tales que, según palabras del propio Dyck, genera los mismos beneficios que realizar “intensos entrenamientos de resistencia”. Esta sustancia, que se encuentra también en las nueces y algunas frutas, se considera un anticancerígeno muy eficaz.

Por increíble que parezca, la comunidad científica considera muy prometedora esta sustancia en la que ya se han hecho importantes hallazgos.

Por ejemplo, David Sinclair, profesor de la Universidad de Harvard y especialista en el campo del antienvejecimiento, trabaja desde hace algunos años en la búsqueda de sustancias que, algún día, retrasen el envejecimiento. En este sentido ha sido uno de los que han contribuido en esa idea de que el resveratrol tiene propiedades de antienvejecimiento muy importantes.

A pesar de que faltan investigaciones que sancionen que esta sustancia pueda llegar a ser el “elixir de la juventud”, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que cada vez son más las propiedades saludables encontradas en el vino.