Las fechas navideñas ya están aquí y han llegado llenas de regalos, ilusión y compañía.
Pero para muchos, el sabor que tienen estas fiestas, es su característica principal, sabor a  carne, pescado, postres tradicionales y demás antojos que todos nosotros disfrutamos como se merece.

Aunque el objetivo principal de la navidad es disfrutar de la mejor compañía, no se hace de igual modo, con un suculento menú acompañado del vino adecuado para cada plato y momento.

La elección del vino debe ser la guinda del pastel para una comida perfecta, por esto el vino adecuado permitirá lograr la armonía entre el gusto de la comida y el placer del vino. Con este objetivo es aconsejable seguir algunos consejos y criterios a la hora de escoger el vino.

Según los expertos, en estas fiestas la mayoría de hogares se inclinan por la familia de los tintos, aunque quizá este sea el momento de que adquieran más protagonismo los vinos blancos o rosados. Debido a la variedad de nuestras cenas navideñas se recomienda elegir vinos menos amargos y más refrescantes.

Si lo que queremos es no privar nuestro paladar de los diferentes tipos de vino, se pueden combinar durante la cena siguiendo algunas pautas. Por ejemplo, si nuestro menú es variado, se puede acompañar a los entrantes con un vino blanco para después, dar paso a un tinto más suave y finalizar la cena con un tinto con más cuerpo.
Lo ideal para el postre es optar por un rosado que invite a la celebración y refresque nuestro paladar.

A pesar de todos estos consejos, el mejor sabor de estas fiestas son nuestros familiares y amigos que nos acompañan en cada momento.